Un concierto de objetos cotidianos que demuestran que la música está donde decidimos encontrarla. ¿Es posible hacer música con una regadera, una escalera o una silla? Cuatro músicos con una dilatada carrera profesional se unen para ofrecer un concierto único de objetos cotidianos que se convierten en instrumentos musicales extraordinarios. Tocarán nuevos temas y versiones de jazz y música popular. Aprenderemos que los objetos guardan cada uno un sonido o una música y nos daremos cuenta, una vez más, que las cosas no son solo lo que parecen.
